Hoy nos ha dejado Cristian Ledezma, un compañero, una gran persona. Todos lloramos esta pérdida irreparable y que nos invita a valorar cada minuto de nuestras vidas.
Es una pena y frustración que por vivir tan acelerados no nos detengamos a preguntarnos si alguien que trabaja junto a nosotros necesita de nuestro apoyo.. de una palabra… de una oportunidad.
Solo espero que su familia pueda hallar el consuelo ante esta gran pérdida.
Georgina
Resulta impactante cuando una persona joven muere, sin embargo para los que tenemos fe cristiana tenemos la confianza que Dios no es Dios de muertos sino de Vivos (Lucas 20:37,38) , el propio Jesucristo dijo ” No se maravillen de esto, porque viene la hora en que todos los que están en las tumbas conmemorativas oirán su voz y saldrán “(Juan 5:20.29).
La esperanza en la resurrección de Cristian puede ayudar a superar el pesar de quienes lo quisieron.
Es triste despedir a un compañero, respetuoso, serio en su trato. Es una lastima que ya no este con nosotros. Siempre se dice: “Que Dios lo haya perdonado”, pero creo que en este caso es lo contrario, que Dios nos perdone a nosotros por no haberlo hablado, por no escucharlo, por no darle una palabra de aliento. Aprendamos a aplicar más humanidad entre nosotros.
Si es dolorosa la partida de cualquier persona, lo es mucho más la partida de una persona joven y con la cual compartimos tantos años, lamento no haber compartido otras instancias, es posible que necesitara conversar con alguno de nosotros y lamentablemente no estuvimos allí. Donde sea que estés querido Cristian, que estés muy bién.
Cuando alguien muere siempre es triste, pero más tristeza es para quienes quedan. Cristian tenía muchos anhelos, uno de ellos era desarrollarse en lo que había estudiado, tecnología dental, y eso nunca fue…pasaron 13 años y esos sueños se esfumaron en la Facultad de Farmacia.
Hoy quizás muchos de nosotros(as) nos preguntamos cuan poco se de las personas con quien comparto tantas horas de mi vida. Lamentablemente son esas situaciones las que nos muestran la fragilidad de este pasar por un mundo a veces muy inhumano.
Cristian ya se fue, pero sus hijos quedan y necesitan de nosotros(as) para cumplir sus sueños. Cristian lo agradecería.
Realmente es lamentable, muchos de nosotros nos enteramos recien hoy en la tarde, y de veras sentimos mucho la pérdida. De todo corazón como alumnos y como personas que lo conocimos a compartimos alguna vez alguna conversación con el, le brindamos todo nuestro apoyo y nuestras condolencias a su familia y a toda nuestra facultad.
Don Cristian, en el desarrollo de su labor, siempre manifestó un trato amigable, afable y respetuoso. Preocupado de atender a estudiantes y académicos, dispuesto a intercambiar algún comentario coloquial y fraternal.
La vida nos hace coincidir con muchas personas, y a veces no nos damos el tiempo de compartir más allá de lo que consideramos necesarios, dejando escapar en ocasiones el conocer a seres interesantes. Afortunadamente en la tranquilidad de las mañanas de los días sábados en mis labores académicas de de los Magíster de la Facultad de Farmacia, pude conocer algunos aspectos que dejaban ver en Don Cristian, a una persona que con su calidez, ayudaba al a veces escaso sol matinal, en su tarea de darnos calor y vida.
Pero no debemos esperar el que se den las condiciones favorables, para compartir con quienes silenciosa y dedicadamente trabajan con nosotros, al intercambiar unas pocas palabras, estas pueden generar un impacto espectacular en la vida de cada uno.
Gracias Don Cristian por esos grandes pequeños momentos, de hacer universidad, pero por sobre todo, de humanidad.
“A veces sentimos que lo que hacemos es tan solo una gota en el mar, pero el mar sería menos si le faltara una gota”. Madre Teresa de Calcuta (1910-1997) Misionera Yugoslava Nacionalizada India.
Lamento muchísimo la repentina partida de Cristian, es muy pero muy triste todo lo que pasó, solo espero de todo corazón que su familia encuentre la paz y la respuesta que tanto necesitan. Pero es mucho más triste para los que quedan, sus hijos tan pequeños. Le pido a Dios que lo acompañe, proteja y le de la tranquilidad.
Cristian se fue… pero quedarán sus bromas y sus cantos.
TE RECORDAREMOS SIEMPRE.
El día de ayer me enteré de esta triste noticia, tantos años sirviendo para la Facultad, tantos años teniendo todos y todas la oportunidad de conversar, preguntarse si el que esta al lado de uno esta bien o no o smplemente un buenos días que no siempre sea por obligación…una Facultad que se caracteriza por tener tiempo solamente para estudiar y trabajar…más que tiempo se necesita voluntad
En el cielo y en la vida afuera de la Facultad: Profesores, auxiliares, alumnos, secretarias, personas…somos todos iguales!!!
Es una pena y frustración que por vivir tan acelerados no nos detengamos a preguntarnos si alguien que trabaja junto a nosotros necesita de nuestro apoyo.. de una palabra… de una oportunidad.
Solo espero que su familia pueda hallar el consuelo ante esta gran pérdida.
Georgina
Resulta impactante cuando una persona joven muere, sin embargo para los que tenemos fe cristiana tenemos la confianza que Dios no es Dios de muertos sino de Vivos (Lucas 20:37,38) , el propio Jesucristo dijo ” No se maravillen de esto, porque viene la hora en que todos los que están en las tumbas conmemorativas oirán su voz y saldrán “(Juan 5:20.29).
La esperanza en la resurrección de Cristian puede ayudar a superar el pesar de quienes lo quisieron.
Es triste despedir a un compañero, respetuoso, serio en su trato. Es una lastima que ya no este con nosotros. Siempre se dice: “Que Dios lo haya perdonado”, pero creo que en este caso es lo contrario, que Dios nos perdone a nosotros por no haberlo hablado, por no escucharlo, por no darle una palabra de aliento. Aprendamos a aplicar más humanidad entre nosotros.
Si es dolorosa la partida de cualquier persona, lo es mucho más la partida de una persona joven y con la cual compartimos tantos años, lamento no haber compartido otras instancias, es posible que necesitara conversar con alguno de nosotros y lamentablemente no estuvimos allí. Donde sea que estés querido Cristian, que estés muy bién.
Cuando alguien muere siempre es triste, pero más tristeza es para quienes quedan. Cristian tenía muchos anhelos, uno de ellos era desarrollarse en lo que había estudiado, tecnología dental, y eso nunca fue…pasaron 13 años y esos sueños se esfumaron en la Facultad de Farmacia.
Hoy quizás muchos de nosotros(as) nos preguntamos cuan poco se de las personas con quien comparto tantas horas de mi vida. Lamentablemente son esas situaciones las que nos muestran la fragilidad de este pasar por un mundo a veces muy inhumano.
Cristian ya se fue, pero sus hijos quedan y necesitan de nosotros(as) para cumplir sus sueños. Cristian lo agradecería.
Realmente es lamentable, muchos de nosotros nos enteramos recien hoy en la tarde, y de veras sentimos mucho la pérdida. De todo corazón como alumnos y como personas que lo conocimos a compartimos alguna vez alguna conversación con el, le brindamos todo nuestro apoyo y nuestras condolencias a su familia y a toda nuestra facultad.
Don Cristian, en el desarrollo de su labor, siempre manifestó un trato amigable, afable y respetuoso. Preocupado de atender a estudiantes y académicos, dispuesto a intercambiar algún comentario coloquial y fraternal.
La vida nos hace coincidir con muchas personas, y a veces no nos damos el tiempo de compartir más allá de lo que consideramos necesarios, dejando escapar en ocasiones el conocer a seres interesantes. Afortunadamente en la tranquilidad de las mañanas de los días sábados en mis labores académicas de de los Magíster de la Facultad de Farmacia, pude conocer algunos aspectos que dejaban ver en Don Cristian, a una persona que con su calidez, ayudaba al a veces escaso sol matinal, en su tarea de darnos calor y vida.
Pero no debemos esperar el que se den las condiciones favorables, para compartir con quienes silenciosa y dedicadamente trabajan con nosotros, al intercambiar unas pocas palabras, estas pueden generar un impacto espectacular en la vida de cada uno.
Gracias Don Cristian por esos grandes pequeños momentos, de hacer universidad, pero por sobre todo, de humanidad.
“A veces sentimos que lo que hacemos es tan solo una gota en el mar, pero el mar sería menos si le faltara una gota”. Madre Teresa de Calcuta (1910-1997) Misionera Yugoslava Nacionalizada India.
Lamento muchísimo la repentina partida de Cristian, es muy pero muy triste todo lo que pasó, solo espero de todo corazón que su familia encuentre la paz y la respuesta que tanto necesitan. Pero es mucho más triste para los que quedan, sus hijos tan pequeños. Le pido a Dios que lo acompañe, proteja y le de la tranquilidad.
Cristian se fue… pero quedarán sus bromas y sus cantos.
TE RECORDAREMOS SIEMPRE.
El día de ayer me enteré de esta triste noticia, tantos años sirviendo para la Facultad, tantos años teniendo todos y todas la oportunidad de conversar, preguntarse si el que esta al lado de uno esta bien o no o smplemente un buenos días que no siempre sea por obligación…una Facultad que se caracteriza por tener tiempo solamente para estudiar y trabajar…más que tiempo se necesita voluntad
En el cielo y en la vida afuera de la Facultad: Profesores, auxiliares, alumnos, secretarias, personas…somos todos iguales!!!